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TuEmpresaLatina

El nombre se elige una vez.

Antes de decidirlo, comprueba tres cosas: que no esté registrado en tu estado, que el dominio esté libre y que se entienda dicho en voz alta por teléfono. Cambiarlo después cuesta rehacer el registro, el logo, la camioneta y todo lo impreso.

Las tres comprobaciones, antes de enamorarte

Se hacen en quince minutos y se saltan casi siempre. Salen caras justo cuando ya mandaste a rotular la camioneta.

Qué comprobarDóndeQué cuesta
Que no exista en tu estadoBuscador de la Secretaría de EstadoGratis
Que el dominio esté libreCualquier registradorGratis mirar
Que no sea marca de otroBuscador de marcas de la USPTOGratis
Que se entienda por teléfonoDilo en voz alta a alguienGratis

Lo que hace bueno a un nombre aquí

  • Que se pueda deletrear al oírlo

    Tus clientes lo van a escribir en Google después de oírlo. Si tienen que preguntarte cómo se escribe, ya perdiste a los que no preguntan.

  • Que diga a qué te dedicas o que no estorbe

    Poner el oficio dentro ayuda a que te encuentren. Si prefieres un nombre libre, entonces el oficio tiene que ir al lado, en el letrero y en la ficha.

  • Que aguante que crezcas

    Si te llamas Pintura Rápida y en dos años haces remodelación completa, el nombre te aprieta. Tu apellido nunca te aprieta.

  • Que funcione en los dos idiomas

    Tus clientes van a ser latinos y americanos. Un nombre que un americano no puede pronunciar te cuesta llamadas, y uno en inglés forzado te aleja de los tuyos.

Nombres que dan problemas

Los que copian a una marca conocida, aunque sea de otro giro. Es la vía más rápida a una carta de abogados, y la marca no tiene que estar en tu estado para reclamarte.

Los que llevan palabras que algunos estados reservan, como bank, insurance o university. Casi siempre necesitan permiso aparte.

Los que dependen de una ciudad si piensas trabajar en varias. Llamarte Techos Nashville te estorba el día que abras en Murfreesboro.

Los muy largos. Van a ir en una tarjeta, en una camioneta y en un correo, y en los tres sitios el espacio manda.

Registrar el nombre no es lo mismo que la marca

Registrar el negocio en tu estado te da derecho a operar con ese nombre en ese estado. No impide que alguien lo use en otro.

La marca registrada es un trámite federal aparte, en la USPTO, cuesta cientos de dólares y tarda meses. Casi ningún negocio pequeño la necesita el primer año.

Si vas a operar con un nombre distinto del registrado, muchos estados piden registrar un DBA, que es barato y se hace en el condado.

Preguntas

Lo que más nos preguntan

¿Puedo usar mi apellido?

Sí, y es de lo que mejor funciona en oficios. Da confianza porque hay una persona detrás, aguanta que cambies de servicio y es difícil que choque con otra marca.

¿Tiene que estar en inglés?

No. En zonas con mucha comunidad latina un nombre en español ayuda a que te elijan los tuyos. Lo que sí conviene es que un americano lo pueda pronunciar.

¿Y si el dominio .com está ocupado?

Casi siempre se arregla añadiendo la ciudad o el oficio. Lo que no conviene es escribirlo raro para que quepa: si tienes que explicar cómo se escribe, no sirve.

¿Puedo cambiarlo después?

Se puede, pero cuesta. Cambias el registro del estado, el dominio, el correo, el logo, las tarjetas, la rotulación y las reseñas empiezan de cero. Por eso conviene dedicarle un rato ahora.

Sé honesto contigo

Cuándo esto no te hace falta

Si ya llevas años trabajando y todos te conocen por tu nombre de pila, no busques un nombre comercial bonito. Tu nombre ya es la marca y cambiarlo tira el reconocimiento que te costó años construir.

¿Prefieres que te lo dejemos hecho?

Página, logo, tarjetas, correo con tu nombre y tu Google, por $180 al mes sin contrato. Listo en 48 horas y tú no haces nada.